Visita y presupuesto
A presupuestoVamos, medimos y damos presupuesto cerrado por escrito.
Albañilería, fontanería, electricidad y carpintería con una sola cuadrilla y un solo interlocutor. Te decimos el precio y los días por escrito, y eso es lo que vale.
Cuenta aquí lo tuyo en Ávila: en cuánto llegas, por qué barrios te mueves, qué trabajos te piden más por allí y desde cuándo vas. Dos párrafos escritos por ti valen más que veinte páginas iguales, y es lo único que distingue esta página de las demás.
Sí. Ijifil atiende en Ávila. Escríbenos y te contestamos.
Los precios de servicios están en esta página, sin sorpresas.
Escribe aquí tu plazo real. Es la pregunta que más se hace y la que decide la llamada.
Vamos, medimos y damos presupuesto cerrado por escrito.
Obra de principio a fin: tirar, levantar, alicatar y solar. Lo hacemos nosotros, no lo subcontratamos, y te damos el precio cerrado antes de tocar nada.
Desde cambiar la instalación entera de un piso hasta dar con una fuga que nadie encuentra. Y si sale en mitad de una reforma, lo resolvemos sin parar la obra.
Instalación nueva, cuadro, puntos de luz y boletín. Lo que hace falta para que la casa cumpla y para que no salten los plomos cada vez que enciendes dos cosas.
Puertas, armarios a medida, tarima y frentes de cocina. Lo que se ve y se toca todos los días, y donde más se nota si está bien hecho.
Tienen que llevarse a un gestor de residuos autorizado. Lo normal es que la empresa de reformas se encargue con sacas o un contenedor; confirma en el presupuesto que está incluido.
El desglose por partidas, los materiales con marcas o calidades, la mano de obra, los plazos, la retirada de escombros, los permisos si los gestiona la empresa, el IVA y la forma de pago. Lo que no está escrito suele acabar siendo un extra.
Cambiar las ventanas por otras con buen aislamiento, aislar paredes con trasdosados y tapar las entradas de aire son de las mejoras que más se notan en confort y en la factura de calefacción y aire.
No se debe adivinar. Lo fiable es revisar los planos del edificio y que lo valore un arquitecto o un arquitecto técnico antes de tocarla.
Pintando o forrando los frentes, cambiando tiradores, encimera, grifo e iluminación, y renovando el frente entre muebles. Con poco presupuesto el cambio es muy visible.
Se puede raspar después de humedecerlo o, si no sale bien, cubrirlo con una capa de pasta o yeso para dejar la pared lisa. Después se lija, se imprima y se pinta.